domingo, 25 de marzo de 2012

★☆SOY☆★ Falta ilustración



Para Rüdiger Safranski (seudónimo)


SOY luna en la noche de los encantos, de tus duendes y mariposas nocturnas


SOY tu deseo junto al mío en un desvelo sin lámparas, que enciende tus velas nocturnas y las que humean en el alba

SOY la mujer de las especias y aromas: canela, gardenia, copal y mejorana

viernes, 23 de marzo de 2012

SUSANA SAN JUAN

EL MUNDO INALCANZABLE DE SUSANA SAN JUAN
Homenaje a Juan Rulfo / fotografías





LA MUERTE DE SUSANA SAN JUAN
(un fragmento de la película)

Juan Rulfo - Pedro Páramo

http://www.youtube.com/watch?v=fwxbv1Ob3Hc

(Desde siempre, una parte mía es Susana San Juan)



miércoles, 14 de marzo de 2012

■■■LAS VOCES■■■

LAS VOCES


"¡Si, si, ya lo sé: es suficiente compañía estar conmigo misma!", me digo. Estoy sola y entre los callados muros de mi habitación imagino unos brazos ajenos alrededor de mi cuerpo. De pronto, esa imagen se desbarata al surgir una voz que asegura: "A las mujeres de tu edad ya nadie las quiere". Y entonces veo que la soledad toma la figura de un diablo burlón que baila ante mis ojos. Con fastidio, le ordeno: "¡Ya, soledad, vete y déjame en paz". Al parecer me hace caso y se desvanece entre la oscuridad.


Me doy cuenta que quiero llorar con todas mis ganas, pero no puedo, sólo me duele la cabeza... Los pañuelos desechables están intactos, pues no han absorbido lágrima alguna y los muros que se encuentran alrededor de mi recámara están callados, pero es posible que hayan atrapado palabras en algún momento... ¿Y si las repitieran ahora? Estaría menos sola, pero ciertamente tendría que ser una esquizofrénica para escucharlas... Aunque no lo niego, me encantaría tener alucinaciones auditivas y sensoriales, aún a riesgo de ir durante una larga temporada al Fray Bernardino Álvarez. En definitiva, no siento ni escucho nada, solamente estoy instalada en una soledad lúcida y carente de llanto. ¿Será que me he secado como una planta a la que no le favorecieron las lluvias?

"¡Duérmete ya y deja de divagar, bien sabes que la soledad te hace imaginar estupideces!", me dice con tono de aburrimiento otra voz diferente. No tengo que pensarlo mucho, la obedezco y me retiro a descansar. No cabe duda, se trata de una noche como tantas otras.

martes, 13 de marzo de 2012

NO ES MI DÍA

Siento una nostalgia que se mete como una hormiga dentro de mi estómago.
Un cuerpo que no quiere hacer nada, mientras las horas chorrean como los relojes de Dalí.
Para que me alegren, busco pedacitos de vida.
Hoy siento que me pesa lo vivido, que lloro sin llorar.
El escepticismo sofoca mi anhelo; hoy no es mi día: sé que no es mi día.

domingo, 4 de marzo de 2012

sábado, 18 de febrero de 2012

ELISA


ELISA

Elisa siempre tuvo el deseo de que un hombre la presentara ante los demás con orgullo, de ser el amor de él, de ser la mujer elegida. Ella necesitaba llenar ese vacío, pero por diferentes razones nunca fue posible. Tal vez de esa forma quería resarcir las carencias emocionales que tuvo en su infancia, a las que se sumó la necesidad de usar lentes a causa de una miopía muy avanzada, que la hicieron esconderse y verse como poca cosa.

El asunto de la apariencia más o menos lo solucionó con unos benditos lentes de contacto, pero siempre le quedó un sedimento de inseguridad. Esperó durante muchos años ser esa mujer especial: a la que un hombre la acaricia con la mirada y sonríe satisfecho cuando los demás la ven a su lado; a la que su amado abraza con cariño o le toma la mano esté quien esté. Quería que su vida fuera igual a la de las protagonistas de algunas películas que ella ha visto, que de hecho son sus favoritas, como Pan y tulipanes.

Sabemos bien que nunca sucedió lo que anhelaba. ¿Eligió mal?, ¿la maldijo una gitana?, ¿le hicieron mal de ojo?, ¿los duendes de la noche le echaron su aliento maligno?, ¿atravesaron el corazón de una muñeca de trapo con un alfiler?, ¿ o será que esos sueños románticos los inventaron para que uno no mire cara a cara su realidad? Ella no sabe las respuestas, ni cree que en el futuro pueda saberlas. Hoy finalmente, asegura que eso ya no tiene importancia.

Elisa y su amigo Martín, suelen intercambiar fragmentos de su vida en sus conversaciones, así que un día le contó acerca de su añoranza. Él la invitó a comer y durante la sobremesa, le platicó sus siete consecutivos desencantos amorosos: historia por historia y detalle por detalle. Quería expresarle que hay vidas, como la de él, que no fueron exactamente un sueño realizado. De parte de su amigo, contar sus confidencias fue un acto de solidaridad.

Elisa sabe bien que ya no más. Lo cree y lo siente. Con todas sus fuerzas dice convencida:

"¡Ya nunca más!"

Esa declaración implica dar otro paso hacia su sentido de realidad, lo mismo que un deseo de adueñarse de su vida. Deja atrás
sus quiméricas ilusiones, pues su existencia fue y es diferente a las escenas amorosas de las películas, que muchas veces miró arrobada.

Sabe hoy que después de los reveses, es preciso cambiar de expectativas y voltear hacia otros lugares. Le queda claro que no hay peor necedad que tratar de cosechar peras de los olmos o avellanas de los nogales. Lo menos que quiere Elisa, es que el logro de sus sueños dependa de otra persona. Ya no confía. Menos aún quiere poner en riesgo su estabilidad emocional una vez más. Es definitivo que nadie la puede querer como ella misma y nadie puede cuidarla de esa misma manera. (¿Será?) Repite con intensidad su sentencia:

"¡Ya nunca más!"

(Su voz se se escucha hasta los lugares más distantes, o más bien a donde debe oírse. Tal vez es un grito. Entonces, como en una toma cinematográfica, alguien a lo lejos la mira mientras ella se adueña con sus ojos de su amada naturaleza verde y llena de pájaros. Ahí habita lo vivo, bello y verdadero. De repente, un gorrión de plumaje gris deja el árbol en que estaba posado y se pierde en la lejanía. Ella lo sigue con la vista y justamente en ese momento, mueve su brazo y pone la mano extendida sobre su corazón con el afán de protegerlo para siempre)

jueves, 16 de febrero de 2012

R.S.

Para Rüdiger Safranski (seudónimo)


El viento me hace recordarte, más en nuestros silencios
que en las palabras.
Las sensaciones han quedado en las puntas de mis dedos y no se borran porque no hacen daño;
al contrario, colaboran para que celebre la vida.

viernes, 3 de febrero de 2012


Cuando por fin tuve mi libro
Las historias de Vladimiro el vampiro en las manos sentí cómo se unió una parte desvinculada de mí. Además, me gustó, con sus ilustraciones bellísimas e inspiradas. Antes de que lo publicaran, todos los seres y lugares en las historias del libro estaban en otra dimensión: en una especie de limbo y ahora ya están conmigo, como una pieza de rompecabezas que faltaba en mi conjunto. Me integró, me hizo sentir sumamente feliz y lograda.

Cuando me duermo pongo el libro cerca de mí, para que al despertar esté segura que es cierto, que está materializado y no es un sueño.

Colección A la luna remando, de Fernández Editores:
http://www.tareasya.com.mx/archivos/catalogos/2012/pdf/catalogo_alaluna_2012.pdf

martes, 31 de enero de 2012

l

Cada una de mis emociones está separada y pertenece a un ámbito. Se relaciona con personas que se fueron o que están. Son nubes en calma. La nube que alberga el espíritu de Mercedes, a veces se satura de agua y llueve para regar los ciruelos que este mes empiezan a florecer.

martes, 24 de enero de 2012

R.S.


Te invoco: demonio de torbellinos, ángel de lujuria, poeta preciso, dibujante de utopías y alebrije de sueños.

Para Rüdiger Safranski (seudónimo)

lunes, 23 de enero de 2012

■■■AGUA■■■

- AGUA -
Soy un cuenco de piedra con agua fresca y limpia. Soy un espejo que se agita levemente. Estoy en un templo budista del Tibet. Los monjes se acercan y en ocasiones, sobre mi superficie, aparecen repentinos los reflejos naranjas de sus túnicas. Uno de ellos me trajo un floreciente loto blanco para que sus raíces se nutrieran en mi. Soy:

Vasija de piedra / agua transparente / loto en flor

El santuario tiene un ventanal en su alto techo y a veces la luna y las estrellas me comparten sus destellos plateados.

jueves, 5 de enero de 2012

■■■HUÍDA AL BOSQUE■■■


HUIDA AL BOSQUE

Una tarde, estaba sentada en una silla de mi recámara y poco a poco mi cuerpo se convirtió en espíritu. La transformación fue lenta y sabía bien qué me estaba sucediendo. Simplemente lo sabía. Primero fue la punta de los dedos de las manos y pies, después el cuerpo hasta llegar a la cabeza. Me invadían puntitos luminosos que brillaban de manera intermitente, a la vez que mi cuerpo se convertía en algo casi translúcido con tonos delicados y suaves. Era ingrávida y podía flotar... Al darme cuenta, feliz ¡me salí por la ventana! y me dejé llevar por el viento muy arriba, sobre las nubes. Crucé ciudades, campos y ríos. De repente el viento amainó, dejándome en un bosque de abetos y pinos. Para entonces era medianoche.

Sin dudarlo, decidí quedarme a vivir ahí. Me elaboré un vestido largo con agujas de oyamel muy fragantes de un verde intenso. Recogí musgo que crecía en abundancia
encima de las piedras y me hice un abrigo verde claro, grueso, pero ligero. Para rematar, me hice una bufanda de un heno gris que colgaba de los árboles. ¡Mi atuendo vegetal era encantador y arómatico! Una luciérnaga se posó en mi dedo anular y fue ¡el anillo más bello que podía haber imaginado!

Me senté, a mis anchas, sobre una rama altísima de un viejo pino y me recargué en su tronco rugoso. Sentí cómo mi cuerpo se reencontraba con seres vegetales y animales que siempre habían sido afines a mí. Vi el cielo con sus brillantes estrellas y me sentí libre.